VICENTE GIMÉNEZ JOVER

 

 

 

05-03-2006

 

Don Vicente Giménez Jover

 

Ha fallecido en la ciudad de Palma de Mallorca, Islas Baleares.

Sus restos mortales descansan en el cementerio municipal de Palma de Mallorca en cuya tumba sus amigos miembros de Carpe Diem han instalado un reloj de sol como homenaje y reconocimiento a su labor.

Desde esta página expresamos nuestra más sincero pesar por el fallecimiento de este gnomonista, amigo personal, y Miembro y Colaborador de  Carpe Diem.

D.E.P

 

 

               Amigo personal, miembro y colaborador de Carpe Diem. 

               Durante su vida laboral ejerció como Capitán de la Marina Mercante y a su jubilación se convirtió en un entusiasta y activo gnomonista que ha esparcido más de cuarenta relojes de sol por toda la isla de Mallorca, todos ellos trabajados con sus propias manos.

               Su vida transcurrió en el mar abriendo con la quilla caminos invisibles sobre las olas que le llevaron por todo el mundo.

En tierra esparció por Mallorca  relojes de sol, muestras del cosmos en miniatura, con la generosidad de aquel que quiere compartir lo que le emociona y maravilla.

Esparció con más generosidad, si cabe, su amistad que regalaba con derroche en todos los ámbitos de su vida privada.

Vicente tenía una voz sosegada y una mirada tranquila, la de aquel que no teme a ninguna tempestad porque se ha enfrentado a muchas y ha vencido, la mirada tranquila y la voz pausada de aquel que no teme siquiera la tempestad definitiva. Se enfrentó a la enfermedad con serenidad y valor admirables, luchando como un jabato aún a sabiendas de que sería vencido porque la palabra rendición no estaba en su diccionario.

Vicente, amigo, descansa en paz.

 

 

 
PEQUEÑA MUESTRA  DE ALGUNOS DE SUS RELOJES

 

 

 

 

               Reloj de sol instalado en su tumba por los miembros de Carpe Diem

 

 

El epitafio inscrito en el libro reza:

 

 

Has pilotado con maestría la nave de tu vida, hasta alcanzar el puerto del lugar donde no hay nubes que oculten el sol.

 

Autor: Miguel A. López

 

 

Volver al menú de Relojes de Mallorca