Carpe Diem

El mundo de los Relojes de Sol en una página

Juan Serra Busquets

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TIPOS DE HORAS EN MALLORCA

 

Por Juan Serra Busquets

Artículo publicado en la revista digital Carpe Diem, edición nº 1 de Junio 2002

 

 

            Todos los relojes de sol que todavía se conservan en Mallorca (cerca del millar), indican horas de tiempo verdadero u horas astronómicas. El día, dividido en veinticuatro horas, empieza a contar desde la medianoche. No se ha hallado ninguno ni se tiene referencias de ninguno que indique otro tipo de horas.

 

            Un autor anónimo, probablemente del siglo XVII, en un tratado sobre gnomónica conservado en una biblioteca de Palma dice en el último capítulo titulado “Como se trassan reloxes mallorquines y italianos”:

              "Estos reloxes señalan la hora del nacer y ponerse del sol, es a saber los mallorquines de quando nace hasta que se pone comenzando por 1.2.3.4 horas del día y son los mismos que llaman authores, babilónicos, o, Balearicos porque se ..... antiguos en Babilonia y agora solo se conservan en Mallorca.

    Los italianos de quando se pone hasta que vuelva a ponerse..."

            Este autor llama relojes mallorquines a los babilónicos y va aún más lejos diciendo que ahora sólo se conservan en Mallorca.

            En el año 1757 el presbítero de Felanitx Juan Oliver escribió un tratado de gnomónica en el cual escribe también un capítulo “Para poner en el relox las horas babilónicas e italianas.”

            Este mismo capítulo, letra por letra, lo encontramos diez años más tarde en el manuscrito del Padre Fray Miguel de Petra, lo que nos lleva a pensar que, o bién lo copió del manuscrito de Juan Oliver , o ambos lo copiaron de un tercero.

            Doce años más tarde, en el año 1779, Gerónimo de Berard escribió un magnífico manuscrito titulado “La nomonica Practica Balear”. Dedica también en este manuscrito un capítulo a la explicación de como delinear relojes con horas babilónicas e italianas: “Suelen descrivir en los Reloxes algunas veces las horas Babilonicas, y Italianas, que es lo mismo que contar desde que sale el sol asta que buelve a salir el dia siguiente, como quentan los Babilonicos, y desde quando se pone asta que se buelve a poner el otro dia, como los Italianos.”

            Efectivamente, las horas babilónicas empiezan a contarse desde la salida del sol de manera que la salida es la hora 24, una hora antes de la salida , la hora 23 y, una hora después de la salida, la primera hora, a las dos horas la segunda, etc.

            Las horas itálicas, o italianas como se acostumbraba llamarlas, se diferencian de las babilónicas en el momento de comenzar el día, que en este caso, es a la puesta de sol. Por tanto, las itálicas empiezan a contar desde la puesta de manera que esta sería la hora 24, la hora antes de la puesta sería la hora 23 y, una hora después de la puesta seriá la primera hora, dos horas después la segunda, etc.

            Berard utiliza las horas babilónicas para saber en todo momento cuantas horas de sol lleva ya el día y, para poder utilizar las itálicas para conocer de un vistazo cuantas horas quedan para la puesta ,cambia la numeración de las itálicas de la siguiente manera:

            “Este genero de relox solo se diferencia del Italiano en los números, porque asi como una hora antes de ponerse el sol escrivo el numero 1, en los italianos se escrive el 23, en la antecedente escrivo el 2 y ellos el 22, etc. porque como tengo dicho ellos quentan desde que se pone el Sol, en adelante se ve claro que el otro dia a la misma hora sera las 24 y causara novedad y confusion al que no este enterado de esto”.

   Más adelante opina Berard:“De estos dos reloxes, el que me parece mas necesario es el que señala las horas que faltan para ponerse el sol, por el que quiere acer algun viaje saber por este medio quantas horas tiene de dia.”

            La obra de Berard es una compilación de las obras de gnomónica que había leido de Francisco Bedos de Celles, de los dos autores mallorquines anteriormente citados y  del Dr. Tomás Vicente Tosca (1651-1723) quien por cierto, en su tratado de gnomónica dice que las horas babilónicas se usan todavía en buena parte de las islas Baleares. Por eso, cuando Berard dice que “algunas veces suelen delinearse...” no sabemos si lo dice porque ha leído de otros autores que en algunos sitios se trazan este tipo de líneas, o bien porque conoce alguno en Mallorca, o él mismo construyó alguno, sobretodo con la numeración itálica cambiada.

            No podemos, sin embargo, dejar de repetir que de casi un millar de relojes conocidos en Mallorca, ninguno lleva este tipo de horas pero sí que los había en otros paises de Europa. Todavía hoy se pueden ver algunos muy bien conservados de los siglos XVI y posteriores por Austria, Italia, Francia etc.

            A pesar de no tener ninguna prueba palpable de estos relojes tenemos, no obstante, una referencia encontrada en el libro “Un invierno en Mallorca” que escribió George Sand relatando su estancia en Mallorca con Chopin durante el invierno de 1838-1839.

 “A través de sus ramas se percibe la cima de la fachada de San Esteban, la maciza torre del célebre reloj balear y la torre del Ángel, del Palacio Real.”

    Una nota de la autora explica que: “ Este reloj, que los dos historiadores principales de Mallorca, Dameto y Mut han descrito minuciosamente, funcionaba todavía hace treinta años...”

  M.Grassert de Saint-Sauveur en su libro “Viaje a las Islas Baleares y Pitiusas, 1807”, dice:

“Esta máquina antiquísima, es llamada Reloj de sol. Señala las horas desde la salida hasta la puesta de este astro, según la extensión mayor o menor del arco diurno o nocturno De manera que el 10 de Junio marca la primera hora del día a las cinco y media y la decimocuarta a las siete y media; la primera de la noche a las ocho y media y la novena a las cuatro y media de la mañana siguiente. A partir del día 10 de diciembre es a la inversa. Durante todo el curso del año las horas están exactamente determinadas, según las variaciones de la salida y de la puesta del sol. Este reloj no es de gran utilidad para las gentes del país, que se rigen por los  relojes modernos, pero sirve a los jardineros para determinar las horas de riego.”

Esta descripción es la del reloj llamado “Figuera” (por el nombre de su constructor), el reloj mecánico enstalado en el año 1386 en una torre de los dominicos. La denominación de “reloj de sol” es porque tocaba las horas según la salida y puesta del sol. De día tocaba horas babilónicas, empezando a partir de la salida del sol y de noche tocaba horas itálicas, empezando desde la puesta.

Berard, en la obra citada anteriormente presenta una tabla para las horas de salida y puesta del sol en la que también incluye la tercera hora de la noche contada desde la puesta. La tabla va encabezada así: “Tabla para saber la hora en que sale y se pone el Sol, y la tercera hora de Noche en que repica la queda en Mallorca.”

            Encontramos en escritos y documentos antiguos expresiones tales como:

            “A dos horas de noche...”

            “Desde las cinco horas de noche hasta el amanecer”

            “Por ser la primera hora de la noche...”

            “Una hora antes del amanecer...”

             Etc.

           

            Miquel Palou escribió en el año 1970 el primer libro de gnomónica en catalán, un extraordinario libro titulado:”Rellotges de Sol  Història i l’art de construir-los”, dice, refiriéndose a las horas babilónicas: “...y en pleno siglo XX, no es extraño oir decir a algún isleño, ante alguna cuestión no demasiado clara: esto es más complicado que las horas babilónicas.”

            La hora de empezar y finalizar el día cambiaba diariamente según lo hacía la salida y la puesta del sol. Cuando este cambio lo señala un reloj de sol, no tiene ninguna complicación. Ahora bien, si estas horas tienen que ser tocadas por una campana mandada por un reloj mecánico resulta que, el pobre campanero tiene que tocar la primera hora del día a una hora distinta del reloj mecánico cada día. Lo mismo ocurre a la hora de tocar las itálicas de noche. No resulta extraño el hecho de que para mucha gente esto fuera un sistema complicado.

            Podríamos añadir muchos datos y citas donde se mencionan esta horas pero, para no poner a prueba la paciencia del lector diremos para concluir que, vistas las referencias citadas y la ausencia absoluta de cualquier vestigio de un solo reloj de sol con este tipo de horas, podemos pensar hasta que alguien nos demuestre lo contrario, que las únicas horas babilónicas y también itálicas que hubo en Mallorca fueron las que tocaba el reloj mecánico llamado Figuera.

 

 

 

A continuación insertamos una transcripción extraida de La Historia de Mallorca de Vicente Mut i Armengol (1614-1687) quien, como podemos leer en la “Biblioteca de escritores de Baleares de J. Mª. Bover” fue cronista del Reino de Mallorca, Sargento mayor de la ciudad de Palma, diligente investigador, critico juicioso, historiador imparcial, anticuario erudito, habil cronista, matemático excelente e inventor de muchos instrumentos de esta ciencia.

Realizó numerosas observaciones astronómicas y fue unos de los miembros más destacados del movimiento intelectual conocido como la “Ciencia moderna”.

 Mut, latinizado Mutuus es uno de los contados nombres propios que dan nombre a un crater lunar desde 1651. Exactamente el crater 117 de la región lunar sudoeste.

 

            Entre otras obras escribió:

 

·       Tabla sobre los espacios horarios para fabricar los reloxes de declinante en la altura del Polo de Mallorca.

·       Tomo II de la historia del Reino de  Mallorca que escribió Vicente Mut, su cronista, Ingeniero y su Sargento Mayor por su majestad 1650.

·        Omservationes motuum caelestium cum adnotationibus astronomics et meridianorum differentiis ab eclybsibus deductis...

 

En la Historia de Mallorca, refiriéndose al reloj de horas babilónicas dice lo siguiente:

 

 

 

 

 

CAPITULO PRIMERO

 

Del principio del reloj mallorquin, y se reprueba una tradicion comun.

 

   El reloj de la ciudad de Mallorca toca las horas desde el principio del dia hasta la noche, y comienza otra vez desde el ponerse hasta que sale el sol. No se sabe cuando fué fabricado, pero se sabe que en el año de 1385 gobernando este reino Francisco Zagarriga, comenzó a tocar horas; y así descuidóse el doctísimo padre Clavio en decir que nuestro reloj es babilónico, porque este consta de 24 horas; pero el nuestro se regula por la cantidad de horas del dia, y otra vez por las de la noche, segun el arco semidiurno y seminocturno.

   Es frecuente en Mallorca la tradicion de que el mismo reloj que hoy toca en la ciudad, le trujeron los hebreos de Jerusalen, en tiempo de los emperadores Tito y Vespasiano, y lo escribe Fr. Gonzaga (a) (de Relig. Seraf. parte 3), y está constantemente recibido entre algunos ignorantes.

   Impugna esta tradicion el Dr. Dameto diciendo que en Mallorca se cuentan las horas desde que amanece hasta ponerse el sol, y desde que anochece hasta el amanecer, segun el arco diurno mayor o menor; pero que los hebreos comenzaban el dia desde que se pone el sol segun el modo de la Escritura santa (b) Genes. cap.1. Factum est vespere, & mane dies unus, y por consiguiente no es el que usaban los israelitas.

   Es descuido grande decir que los hebreos contaban desde el ocaso; siendo verdad que la Sagrada Escritura se colige que contaban en aquel tiempo, como ahora en Mallorca, desde el amanecer, como se prueba con la parábola del padre de familias que previno al sol una mañana para llevar obreros a la viña, y llamándolos á las once les reprehendió diciendo (a)(Matth. cap.2): Quid statis hic tota die ociosi? y murmuraban estos despues, de que habiendo venido unos al amanecer, y los otros á la once, se les igualaba el premio a todos. Luego si á las once del dia, era el anochecer, contaban desde el amanecer: y mas literalmente se prueba con el eclipse que sucedio en la muerte de N.S. Jesucristo, que dice el sagrado testo que fue a la hora de sesta; y así constante es que contaban desde el salir el sol.

   El lugar del Génesis que cita Dameto, está tan léjos de probar su intento, que ántes bien prueba lo contrario. Factum est, dice, vespere, & mane dies unus: en que se cumplió el primer dia de la creacion del mundo. Fué creada la luz, conforme graves espositores (b)(Caietau.Benit.-Fernand.-in gen.cap.1, Sect.1.) en el punto de oriente, porque creado el sol para alumbrarnos, no seria en tiempo que anocheciese, sinó en el que madrugase el oficio de la luz. Supongo también que la palabra vespere, significa por la tarde, y no la noche. Cogere donec oves stabulis, numerumque referre jussit, & invito processit vesper Olympo: Virg .Quot nostri numerantur vespere tauri: Calpurn. Y así la palabra vespere no significa la noche, ni el principio de ella, sinó el fin del dia como término de él; de donde siendo creada la luz al amanecer, cuando la Sagrada Escritura dice vespere, se ha de entender todo el dia hasta su fin, y el mane, que es por la mañana se ha de entender el fin de la noche; con lo qual vespere & mane, todo el dia desde que amaneció, y toda la noche cumplieron el primer dia; y por consiguiente se instituyó la cuenta desde el amanecer, y no del ponerse el sol (130).

   Convéncese mas claramente que el vespere no puede significar la noche, porque la noche se hace viniendo á faltar la luz del sol; pues ¿cómo se puede entender que comenzó á la noche, segun la palabra vespere, si no suponemos que ya habia alumbrado el dia? y tambien ¿cómo diremos que se hizo mane, si no suponemos que ya habia pasado la noche? pues con el continuo movimiento de la luz se hace el dia y la noche; luego en el vespere & mane se entiende el primer dia de la creacion,cumplido desde el amanecer, hasta el amanecer del otro dia.

   La tradicion se impugna de esta suerte: primeramente desde el tiempo de Vespasiano han pasado 1500 años; pues ¿cómo se puede haber conservado un reloj instrumental, que llamamos automaton, tanto tiempo, aunque fuese aderezando y renovando alguna piezas? Demas que cuando los judios salieron de Jerusalen, estaba Mallorca habitada de los moros *,(por moros entenderá sin duda Mut en este pasage infieles; pues en tiempo de la destruccion de Jerusalen por los emperadores Vespasiano y Tito, estas islas pertenecian al Imperio Romano, y si exceptuamos uno que otro cristiano, los moradores eran idólatras.(nota de los editores)), y fué despues conquistada el año 1230; y siendo en aquellos principios los mallorquines incultos, ¿cómo vino y se conservó este reloj?

   La prueba evidente es que en aquellos tiempos solo se usaba el reloj que llamamos antiguo, que contiene las horas desiguales; partiendo el dia, cualquiera que fuese, en doce horas cabales, y no segun la costumbre moderna del babilónico, italiano ó astronómico. Y fué reloj aquel de los judios, como lo dice Clavio Gnom. lib. I. Hisce horis inaequalibus olim judaei utebantur, ut ex Sacris litteris constat. Luego no tiene que ver con el que usamos ahora.

   Los relojes sciotéricos que son los solares, muy antiguo principio tienen (a) (Vid.Plin.lib. 2, cap.7) . Inventóle, segun algunos, Anaxímenes milesio: Beroso caldeo inventó el hemiciclo: Aristarco Samio, el hemisferio: Eudoxo, la aránea: Scopa siracusio, el plyntho: Patrócles, el pelecinio: Apolonio, la faretra. Dejo el engonaton, el antibóreo, el analema y otros semejantes. El reloj de agua le inventó Ctesibio alejandrino (b)(Plin.lib.7), en que señalaban las partes del dia; y Scipion Nasica fué el que por el beneficio del agua señaló todas las horas del dia, de donde se dijeron las clépsidras. Pero los relojes de ruedas son invencion moderna de los alemanes (c)(Covarru. in Thesa.- Polidoro Virg.-Mulerius in tab.), como escribe Covarrubias en su Tesoro de la lengua castellana. Polidoro Virgilio dice que el principio del uso de los relojes de ruedas no se sabe, pero que es muy moderno; pues ¿cómo este reloj de ruedas puede ser del tiempo de Vespasiano? (131).

   Verdad es que los automatos, que propriamente significa movimiento en cuerpo inánime é inmoble de naturaleza, son muy antiguos; porque Dédalo hizo estatuas movibles; Arquítas, una paloma que volaba; Juan de Monteregio, una mosca de hierro; otros una araña, una águila y otros semejantes: y por consiguiente podia en aquellos tiempos usarse algun reloj, á imitacion de las dichas invenciones; pero no es creible que fuesen con tan perfecta fábrica, como de los que usamos hoy, y el de Mallorca es de la mas moderna.

  Regúlanse los relojes de Mallorca por su altura de polo, no la que pone Dameto, de 39 grados y 30 minutos, porque esta es la latitud de Valencia (fiándonos del insigne Gerónimo Muñoz) y Mallorca nordestea un poco. La altura que yo hallo es de 39º 36’, y la he observado por alturas meridianas del sol, de estrellas fijas, por la altura de una en el mismo vertical con otra, y por la que casi es vertical en la región. El engaño que recibio Dameto en la longitud fué ocho grados, poniendo 16º 45’, yo la hallo de 25 grados y 2 minutos, porque supongo la de Roma ser de 36º 30’, casi la mesma que de Vianinburgo: como así las tienen exactamente examinadas, por observaciones de muchos eclipses Keplero, Clavio y Lansbergio; y tomadas la distancia itineraria y las latitudes, hacen el ángulo de la diferencia de longitud 11º 28’, y por consiguiente siendo Mallorca mas occidental será su longitud verdadera 25º 2’ (131).

   Síguese que la longitud de Valencia es 22º 5’, y la de Toledo 17º 40’, y concuerda esta illacion con la correccion del catálogo de Tichon Brahe. Será tambien la longitud de Madrid 17º 1’, y concuerda esta diferencia de meridianos con la que observamos por algunos eclipses. Débense pues corregir muchas cartas topográficas de España.

                                                               

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© Juan Serra Busquets   2002-2006